VENDER MÁS DEPENDE DE TI

Es posible que lleves tiempo pensado que quieres vender más y tal vez pienses que el mercado no esta en su mejor momento o que hay crisis o cualquier escusa para no darte cuenta que depende de ti no de los demás.

Tal vez también te autoengañes pensando que tienes mucha competencia o que tu eres así y por tanto no quieres crecer.

Te voy a contar otra verdad, otro mito y luego tu elege el que más te interese. Porque ya sabes que la verdad es un mito, la verdad es todo aquello que tu admitas, permitas y transmitas.

La primera vez que empezamos a vender pensábamos que la clave era escuchar al mercado, aprovechar las oportunidades, tener contactos pero poco a poco nos hemos ido dando cuenta que esta forma es como una hormiguita que trabaja con esfuerzo.

Nosotros te proponemos otra versión mejorada, la hormiguita que busca el beneficio.Voy a contarte un cuento para que se lo puedas explicar hasta a tus hijos pequeños:

Erase una vez una hormiga reina que tenia una misión que cumplir, habia dos migas enorme de pan en lo alto de la colina que quería que dos de sus trabajadoras las bajaran. Asi que les encomendó la misión de bajar la miga de pan en menos de un mes.

La hormiguita ESFUERZO, era muy muy trabajadora, asi no que no se lo pensó dos veces y se puso manos a la obra, empezo a desmigar el trozo que le correspondía y se andaba sus 30 minutos para bajar cada trocito pequeño de pan y otros 30 minutos de volver a subir a por otro pequeño trocito, así trabajo 14 horas al día, durante los 30 días de trabajo.

La hormiguita BENEFICIO, según la encomendaron la misión, se paró a meditar un día, a recordar leyendas que había escuchado, a visualizar la situación, a preguntar, a decir en voz alta a sus seres queridos lo que quería hacer. Y gracias a escuchar y escucharse se dio cuenta que la miga de pan estaba justo encima del hormiguero, si era capaz de convencer a todo el hormiguero que se apartaran durante 5 minutos, su labor sería muy rápida. Así que dicho y echo, hablo con la hormiga reina y consiguió el permiso que quería. Y en 2 días de meditación y 5 minutos de trabajo empujando la miga consiguió acabar su misión.

Espero que este pequeño cuentecillo o mito, os abra los ojos y los oídos. Si quieres que te expliquemos más a fondo esta metodología escríbenos y te asesoraremos gratuitamente.

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